No puedo negarlo, se me nota de igual manera, sí, te extraño… extraño tu voz ronca en las mañanas, tu susurro suave en las noches, cuando llegabas y el sueño me había vencido, pero no era impedimento para que me besaras despacito y me dijeras el infaltable “te amo” antes de irte a dormir.
jueves, 10 de diciembre de 2015
Te extraño tanto
Extraño tu mirada y tu sonrisa
Y tus ojos y tu piel
Extraño tu risa escandalosa y tus lunares que forman constelaciones
Extraño sentir tu presencia y tus besos sabor a miel.
Y tus ojos y tu piel
Extraño tu risa escandalosa y tus lunares que forman constelaciones
Extraño sentir tu presencia y tus besos sabor a miel.

